lunes, 9 de septiembre de 2013

El esperpento de la palabra (A propósito de Siria, Alba Rico, Nega y Fernández)




Dentro de unos días es muy probable que las fuerzas imperialistas desaten su modelo de vida en Siria, como ya lo hicieron antes en Irak, Afganistán y Libia, y es muy probable que esta nueva guerra sea un ensayo de la que preparan contra Irán, y es más que probable que cuando acaben de instalarse de nuevo en sus incómodas ex colonias de África y el Medio Oriente vuelvan sus pezuñas contra América Latina. Son perros de caza y no pueden dejar escapar ninguna presa. Mientras ellos realizan libremente su faena muchos de nosotros también realizaremos libremente la nuestra: escribiremos y charlaremos con nuestros buenos libros a mano.

Es tan triste que da miedo. Numerosos compañeros en Kaos en la Red han llamado a la movilización sin condiciones contra la intervención militar imperialista en Siria y, súbitamente, como cuando Libia, llega Santiago Alba Rico (“Siria: la intervención soñada”) para condenar, condenar, condenar la intervención militar imperialista en Siria, tres veces seguidas, pero añade dos opciones muy serias a tener en cuenta para su estudio y responsabiliza al actual régimen sirio de todas las calamidades que puedan desarrollarse en la zona. Resultaba imprescindible que llegara alguien, otro, y aparece Nega (“Santiago Alba Rico, la RDA y las dicotomías”) condenando sobre todas las cosas la intervención militar imperialista en Siria y con alguna desmesura pasable escribe para el mejor entendimiento popular un brillante artículo donde achaca toda la responsabilidad de lo que suceda en la zona a las fuerzas imperialistas y lamenta que Santiago ya no sea el de antes, eso es, situado en una trinchera y no en el medio, a la vez que lo acusa de que con esa posición da lustre a la agenda imperialista. Después llega Fernández, (“Reflexiones sobre Nega y su `Santiago Alba Rico, la RDA y las dicotomías´”) con su condena también a la intervención militar imperialista en Siria, para aclarar conceptos, historias y saberes con los que ataca ferozmente a Nega y defiende a Santiago, pues para él el conflicto sirio es muy complejo. Así estamos y así probablemente seguiremos mientras posiblemente dentro de unos días caigan las bombas sobre Damasco. ¿Qué izquierda es ésta? Los imperialistas deben estar contentísimos. No sólo lograron que se hundiera el intento comunista en Europa del Este, sino que además lograron que prácticamente no se conciba en el mundo otro intento de mejoramiento humano que no sea el de estudiar cómo definirlo con las sabias palabras que la Historia, el Mercado, la libertad y el goce de vivir la individualidad nos han dejado a unos cuantos. Sencillamente los imperialistas nos tienen paralizados para enfrentarlos y no sé por qué autor, libro o frase estamos aceptándolo.

Por supuesto que no hay conflictos sencillos, y mucho menos los teóricos, pero el espectáculo sirio está a punto de comenzar con la más que probable utilización de armas más sofisticadas que las de otras guerras y el Sistema nos ordena que presenciemos su prueba con absoluta comodidad. Por eso y por mucho más es suficiente para que nos movilicemos todos, y sin condiciones, contra la guerra imperialista en Siria. Simplemente se trata de ir contra ese modelo de vida que las fuerzas imperialistas han implantado para que la Humanidad entienda en qué se basan las relaciones humanas. Simplemente se trata de no aceptar que quien luche por lo contrario es un imbécil. Simplemente se trata de que no tenemos ningún poder para divulgar por los grandes medios las palabras estudiadas.

Si no reaccionamos a tiempo puede que la mayoría de nosotros terminemos diciendo que es cierto lo que dicen los imperialistas: no hay alternativas al modelo de vida capitalista, pues cualquiera de ellas conduce a vacuos y demoledores intentos con la condición humana mientras que los intentos del Capital son los mejor dotados y los más eficientes para continuar disfrutando del espectáculo, sea cual sea, da lo mismo ver un bombardeo que comprar una camiseta del Real Madrid. Ese es el modelo de vida que parece encajar a la perfección en nuestra sociedad y así también parece que los imperialistas quieren que lo estudiemos mientras ignoramos el gran mérito del llamado “Socialismo Real” al destruirse pacíficamente cuando no pudo mejorar su modelo. Sabemos que el Capitalismo no lo hará aunque ya esté más liquidado en la Vida Real de millones de personas que el otro. Y para ello insistirá en que no abandonemos los estudios que más lo demuestran: no hay alternativas a él, y realmente no las hay mientras nos golpeemos como lo hacemos.

Bienvenidos sean los estudios de Santiago, de Fernández y de tantos otros, pero, un poco más de realismo, que no se paralicen con ellos en cuestiones tan evidentes a compañeros que buscan otros intentos por volver a la osadía de la imperfección que algún día tendrá que cuajar, un día que no será en la teoría, sino en la práctica cotidiana.

De insistir en alcanzar la teorización perfecta nos volveremos patéticos: sólo cansancio seguiremos generando. Es un espanto. Estamos estudiando nuestra fábula final mientras las fuerzas imperialistas están en plena euforia juvenil. Entonces, queridos amigos, tal vez podamos ser más útiles si dejamos la felicidad de luchar a los que se entusiasman de nuevo con la lucha y sigamos nosotros discutiendo amablemente el esperpento en que las fuerzas imperialistas han convertido a la palabra. ¡No, olvidémonos del esperpento, ahora toca NO A LA GUERRA IMPERIALISTA EN SIRIA!


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